¿Qué factores pueden influir en las Disfunciones Sexuales?
Al hablar de disfunciones sexuales tenemos que tener en cuenta un amplio abanico de factores que pueden hacerte padecer alguna/s de ellas.
Voy a realizar una breve descripción de los más significativos motivos que considero, avalándome en mis estudios e investigaciones realizadas:
En primer lugar coloco el papel que cumple la educación y la información en el disfrute sexual. Tanto hombres como mujeres que desconocen su cuerpo, la respuesta sexual del mismo, los métodos anticonceptivos y preventivos de infecciones de trasmisión sexual, las distintas etapas de la vida del individuo, y los factores que pueden influir en las relaciones sexuales (stress, enfermedades crónicas cardíacas, diabetes, consumo y abusos de sustancias tanto legales como ilegales, etc.) son mas propensos a padecer disfunciones sexuales y a no pedir ayuda a tiempo, por el mismo hecho de la desinformación.
La sociedad es otro pilar fundamental que genera mitos, estructuras, mandatos, “deberes”. Los roles sexuales están determinados socialmente. Lo que un hombre y una mujer esperan del otro en un encuentro sexual tiene todo un bagaje cultural. De aquí deviene el “deber de no fallar” de satisfacer completamente, provocando ansiedad- que como sabemos influye negativamente a la hora de entregarse en cuerpo y mente al compañero sexual-. Ya sea por experiencias previas, o por mera idealización, puede surgir una profecía autocumplidora (se hace realidad lo que estamos pensando que va a pasar, y por lo general es de carácter negativo) de fracaso en la relación sexual, manifestada en forma de eyaculación precoz, impotencia, vaginismo, etc.
La misma promueve ciertos estereotipos de rendimiento sexual, y de contactos sexuales – encuentros apasionados, espontáneos, etc.-. Estereotipos que se extienden hacia la corporalidad – quienes son personas “deseables sexualmente, físicamente”- entonces los que no entran dentro de esa clasificación se ven desvalorizados, avergonzados y pueden poner resistencias al encuentro con el otro, o pueden poner condiciones como “con la luz apagada” o “sin sacarnos toda la ropa”.
El machismo fundante de nuestra sociedad occidental también genera situaciones como esta: varones que no pueden aunar sentimientos tiernos y amorosos hacia su pareja junto con el deseo sexual, sus fantasías eróticas y la pasión. Dividen mentalmente por un lado, a la persona que aman, con la que quieren formar una familia y por otro a la pareja con la que pueden dar rienda suelta a la imaginación, al deseo y al goce sexual. Justificando de esta manera la infidelidad, el engaño y por que no, la insatisfacción sexual en las relaciones sexuales estables.
La falta de comunicación antes, durante y después del encuentro sexual es otro factor que contribuye a distintas disfunciones, por ejemplo, la dispareunia. Mujeres que no se atreven a decir qué necesitan, cómo se sienten, qué les gusta, a veces no son estimuladas adecuadamente, provocando falta de lubricación y su consiguiente dolor. Lo que puede generar que se eviten las relaciones sexuales, y nunca se habla al respecto para solucionar las cosas. La falta de feedback genera inseguridad, y pensamientos que distraen en el momento de la relación, ambos desconocen si lo “hacen bien”, si gusta la maniobra, la posición, si se sienten cómodos, etc.
La religión y su instauración de culpa y pecado, inculcan ya pensamientos tan inconscientes y automáticos que pueden estar influyendo en la falta de deseo, la ausencia de fantasías, la anorgasmia, la falta de exploración del propio cuerpo y el del otro, y que no son cuestionados jamás por el individuo ni su pareja.
La falta de comprensión hacia la sexualidad adolescente por parte de los padres, el tabú, que hace que los chicos deban “esconderse” para mantener relaciones sexuales, estando siempre nerviosos y atentos a no ser “enganchados con las manos en la masa”, o a tener que planear el encuentro sexual, alquilando algún lugar (lo que no ayuda a romper con los estereotipos, y la pareja puede sentirse presionada a “no fallar” o a tener deseos ese día sin importar lo que haya pasado, porque ya lo había planeado), a esconder los preservativos, a hacer consultas al médico de manera “secreta” o directamente no hacerla por falta de acceso. Situaciones estas que generan ansiedad, traducida en impotencia, anorgasmia, eyaculación precoz, etc. Y en posibles enfermedades sexuales por falta de control médico.
Expuse todos estos temas en ítems para mejorar la comprensión, pero cabe destacar que las circunstancias se van dando encadenadas, entrelazadas, generando un círculo que puede afectar la salud sexual y mental de las personas. Es importante poder identificarlas para ir encontrando soluciones y así mejorando la calidad de vida de las parejas y del individuo.
Recuerda que siempre estás a tiempo para pedir ayuda, y debes hacerlo con un especialista en el tema.
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Te animás a contarnos cuál factor crees que es importante en el desarrollo de distintas disfunciones sexuales? o de alguna que vos conozcas…