Publicado el: Mie, ago 10th, 2011

¡No puedo controlar a mi hijo! ¿Qué hago?


No puedo controlar a mi hijo!!! ¿Qué hago?

Hoy es muy frecuente esta exclamación, tanto en charlas con amigos, como en consultas a profesionales, maestros, etc.

Muchos adultos creen que poner límites es malo, que uno debe ser amigo de sus hijos, ser compinche y cómplice para ser un padre “buena onda” y no ser como los padres anticuados y autoritarios que ellos tuvieron.

¿Pero qué pasa entonces? Los límites son marcos de referencia, contenedores, si existen nos permiten elegir y tomar decisiones, actuar. Los límites son la guía para ejecutar conductas.

Es necesario que los límites no sean estáticos, inamovibles… sino que vayan modificándose de acuerdo a la etapa de la vida de los individuos, a las edades, a la cultura donde pertenece, a los valores y a las reglas de la familia.

Los límites permiten saber qué se espera del niño. Por eso es que la ausencia de ellos genera vulnerabilidad, escasos recursos para afrontar situaciones vitales y desprotección. Por lo tanto, para el bienestar de los niños, los adultos a cargo deben ser los que mandan; en ellos está la responsabilidad de enseñar a sus hijos a comportarse, a relacionarse, a distinguir los valores morales que deben sostener. Educar con disciplina permite trasmitir seguridad y protección.

Hay que tener en cuenta que cuando un ser humano nace, lo hace con una personalidad básica, careciendo de conocimientos por lo que la experiencia, y en especial la de tener padres, puede realizar los rasgos positivos del carácter del niño. Hoy en día se habla mucho de las experiencias infantiles, y de cómo influyen (tanto positiva como negativamente) en la vida adulta.

Poner límites se trata de especificar reglas y seguirlas, para de ese modo crearles un mundo seguro y predecible. La infancia es un periodo de rápido crecimiento y cambio en el cual el niño necesita estabilidad y seguridad que le deben proveer los padres, entendiendo su mundo y sus maneras de reaccionar ante él. Necesitan de alguien que pueda protegerlos de sus errores y peligros.

Si se permite a un niño tomar decisiones antes de que adquiera un juicio crítico, tiene mayores posibilidades de elegir algo que no le convenga, lo dañe y lo perjudique a la hora de volver a tomar nuevas decisiones, lo que va a temer hacer, creando así una dependencia hacia los otros, tratando siempre de evitar las responsabilidades de sus actos.

Debemos entender que la conducta “deseable” y apropiada no viene incorporada ni florece de modo natural en ningún ser humano. Los límites y la disciplina son métodos para enseñar a los chicos, NO SON CASTIGOS.

¿Cómo ponemos límites?

Hay varios elementos que debemos tener en cuenta:

  • Coherencia y repetición. Se debe reaccionar consecuentemente con la conducta de los hijos.
  • Intensidad del sentimiento no exagerada. Si generan miedo en los chicos, van a estar más preocupados por la seguridad propia que por el mensaje que les quieran trasmitir.
  • No reprender “delante de todos”. De esa manera se aseguran que la atención del chico esté puesta en lo que le dicen y no en cómo queda frente a los demás.
  • Ser claro. No dar mensajes ambiguos.
  • No excederse en el tiempo. Si la reprimenda es “interminable” el chico acabará por no escucharle.
  • Recompensa. No solo enfatizar y prestar atención a las conductas desadaptadas, sino también premiar (con un alago, un gesto de cariño, etc.) a las conductas deseadas es una buena manera de enseñar.

Para que una medida disciplinaria sea eficaz debe ser aplicada de un modo firme y constante, cuyos objetivos deben ser:

  • Enseñar al niño conductas que proporcionen relaciones satisfactorias consigo mismo y con las demás personas.
  • Evidenciar que la conducta tiene consecuencias.
  • Enseñar a comunicarse para solucionar los problemas.
  • Ayudar a expresar los sentimientos de manera adecuada.
  • Permitir confiar en el otro, reforzando los vínculos paternales.
  • Ayudar a adquirir confianza.

 ¿Qué te parece si nos dejas tu comentario a cerca de tu experiencia con la disciplina? Aquí te brindamos un espacio donde sacar tus dudas, y proponer nuevos métodos.

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Hasta la próxima!

Sobre el autor

- Soy una apasionada de mi trabajo, psicóloga, en busca de nuevas experiencias y retos. Me gustan los animales y la vida al aire libre, la música y la espontánea vivencia de jugar como un niño. Seguime en: @antonizka

Viendo 6 Comentarios
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  1. Fabian dice:

    Hola soy fabian, vivo en el exterior tenga dos uno de 4 y una de 6 la de 6 especialmente le hablamos le decimos que no haga algo o que haga tal cosa y nos ignora directamente
    Como si no le hubieramos dicho nada
    A veces hace una macana tras otra sin parar .
    Como encarar la situacion?

    • Hola Fabian, es difícil responder a tu pregunta con tan pocos datos acerca de la situación que te apremia, pero voy a intentar darte respuestas amplias para que puedas aplicar alguna.
      Primero, tu y tu señora tienen que estar completamente de acuerdo en las órdenes y límites que se están tratando de dar. Así la niña no podrá aliarse con ninguno para evadirse.
      Segundo, si ella los ignora, cada vez que vayan a hablarle, procuren tenerla cerca, y haciendo contacto visual con ustedes. No es recomendable dar tareas cuando el niño está concentrado viendo tv o en otra actividad, porque en ese momento no registrará lo que le dicen, y así se generan los problemas.
      Cada orden que le den tiene que ser corta y concisa… lo más específica que puedan, para evitar confusiones.
      Y lo más importante es el cómo se dice todo esto que me decís que ustedes le hablan… la niña tiene que sentir que los límites son marcos protectores y ella tendrá seguridad en ellos, si quieren educarla desde los gritos, esa idea no la va a experimentar.
      Espero haber sido clara, y estoy a tu disposición.
      Saludos

      • Fabian dice:

        Si gracias
        Es que pareciera que solo entienden si los agarras de una oreja .
        Vamos a poner cuidado en estos consejos

        • Intenta en vez de agarrarlo de la oreja, tomarlos por los hombros, suavemente, mirándolos a los ojos, y dando la orden de manera tranquila, pausada y clara. Y luego preguntar si entendieron, para evitar confusiones y asegurarse que hayan prestado atención.
          Gracias por leer y confiar en Blog and life.

  2. lisbeth dice:

    Hola Antonela soy madre soltera de un hijo de 6 años. Él esta en la etapa donde a todo lo que se refiere a “obligacion” dice que NO, cosa que me molesta y he tratado de llevar la situacion pacificamente pero ya estoy al borde incluso lo amenazo con decirle que se lo voy a entregar al papa y medio hase caso… tambien he usado estrategias que aprendi en la unvi ya que soy graduada en educaion pero aun no ejerzo cargo.. porfavor ayudame…. tambien es importante aclarar que vivimos en casa de mis padres los cuales lo consienten mucho.

    • Hola Lisbeth, creo que lo que tienen que empezar por hacer es ponerse de acuerdo con tus padres para que no te desautoricen delante de tu hijo. Porque esa es la llave para que él no le haga caso a nadie… la falta de acuerdo entre las partes. Tus padres tienen que entender, que aunque vivan con ellos, la responsable de la educación de tu hijo sos VOS.
      Tratá de organizar un método con responsabilidades básicas para él con un programa de recompensas, así está bien estructurado lo que tiene que esperar de los demás. Pero no lo amenaces nunca más con cosas referidas al cuidado y al amor que le tenés.
      Suerte!! quedo a tu disposición, gracias por leer blogandlife!

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